Como probar si tienes un buen vecino...
jueves, septiembre 21, 2006 | Publicadas por La Tiby a la/s 9:22 a. m. 18 comentarios
Para la señora Esther...
Tu que estas en Venezuela, que eres mi familia, que eres mi amig@, o que solo estas de “paso” en mi blog y no sabes lo que le pasa a Cate, pués te digo que ella está recaudando fondos para su mamá, la señora Esther, quien en la actualidad se somete a un costoso tratamiento para combatir el Cáncer.
Enviando un mensaje de texto al 7733 con la palabra CATE la ayudamos a colectar alguito. El envío cuesta Bs. 2500 + iva+ básico.
Con esto ayudamos y alimentamos las esperanzas de la Señora Esther.
Y por favor, si puedes, pasa la voz.
Dios los bendiga!
martes, septiembre 19, 2006 | Publicadas por La Tiby a la/s 10:53 a. m. 2 comentarios
Toronto
Una arquitectura que te impresiona hasta los huesos, de vías amplias, super limpia, muy bien señalizada, con muchos lugares que visitar, lluvia, tráfico y gente por doquier, así nos recibió Toronto, la ciudad más grande de Canadá y la cuarta más grande de Norte América.
Toronto nos contagió ese movimiento, que pareciera perpetuo, y se tradujo en el combustible que nos mantuvo con los ojos abiertos e impactados, con expresiones de admiración y caminando bajo la lluvia la misma tarde que llegamos después de casi siete horas de viaje.
Pero verdaderamente sabroso y calentito fue ser recibidos por los panas Yosermarlyn y Ulises, quienes nos abrieron las puertas de su nueva casa, sin mucha planificación cuando, tipo comando, les avisamos nuestro arribo.

sábado, septiembre 16, 2006 | Publicadas por La Tiby a la/s 12:18 p. m. 12 comentarios
Le Marché public dans l'ambiance du 18e siècle
El fin de semana tuvo lugar en el Vieux Port (Viejo Puerto) el Mercado Público en el ambiente del siglo 18, promovido, en parte, por el museo Pointè-a-Callière de arqueología e historia de Québec.
Dicho mercado recrea la atmósfera del lugar donde por la primera vez se realizó el mercado público en esta ciudad, al lado del museo mismo.
Mostrando no solamente algunos de los productos agrícolas que se encontraban para esas fechas, sino muestras artesanales, hechas al momento con las mismas herramientas y materiales de la época.
La reseña del museo indica que la exposición es como una máquina del tiempo que remonta a los visitantes 300 años en el pasado, presentando como se vivía y cuál era la realidad de los Montrealeses bajo el régimen francés.
Músicos, artesanos haciendo lo suyo, bandas militares, campamentos indígenas e interacciones con personajes de la época hacen que el día pase m
uy rápido, mientras escuchas en cada puesto las historias de cómo se hacía, como se vivía o como se comía.
Una experiencia siempre interesante y que hemos tenido la suerte de visitarla desde que llegamos. Este año la encontramos bastante llena, pero no fue un impedimento para disfrutarla al máximo.






